Las ventajas de la certificación profesional

Muchos de los ingenieros que se dirigen a la AQPE para certificarse como “Professional Engineer” tienen muy claro cuáles son las ventajas de la certificación, pero todavía hay muchos que se preguntan: ¿para qué les servirá ?, ¿qué ventajas les aportará de cara al desarrollo de su carrera ?, ¿cuánto cuesta ?, ¿… vale la pena?

Es normal que en un país donde la certificación profesional es muy reciente, algunos ingenieros tengan todavía este tipo de dudas que de ninguna manera tendría un profesional francés o inglés, ya que en estos países la certificación tiene entre ochenta y doscientos años de historia.

Es importante, ante todo, constatar una tendencia imparable en todos los ámbitos y que se está dando hace tiempo pero que se está acelerando estos últimos años: la creciente importancia que toman las competencias en un escenario de cambios muy rápidos, donde la capacidad de aprender y desaprender es mucho más importante que los propios conocimientos, que en algunas disciplinas más que en otras, se quedan rápidamente obsoletos.

El concepto de un título que nos habilitaba de por vida para ejercer una profesión pierde todo el sentido hoy en día si no va acompañado de una actualización permanente de los conocimientos, de una mejora de habilidades a lo largo de la vida gracias a la experiencia y de una ética profesional impecable.

También la administración pública está interesada en las ventajas que le aporta la certificación, hasta el punto de que la Generalidad de Cataluña encargó al AQPE un anteproyecto para “Incorporar los criterios de Competencia Profesional” en los Equipos técnicos de los licitadores.

Incorporar criterios de calidad en los proyectos, y el hecho de que sean realizados por técnicos certificados formaría parte de este concepto, es una de las prescripciones de las directivas europeas. En consecuencia, supondrá, tarde o temprano, un mérito para acceder a proyectos de obra pública y nos atrevemos a decir que incluso, algún día, para trabajar en la administración.

En el ámbito de las empresas son los directores de RRHH los primeros que han visto el interés de una certificación para sus ingenieros, que valorarán como un mérito en el momento de la contratación, les permitirá un seguimiento primero como a profesional, luego como Senior y finalmente como Experto de los técnicos en plantilla, e incluso servirá para establecer un sistema de clasificación profesional asociado a un plan de carrera y de promoción interna.

Respecto a la movilidad internacional también están cayendo los antiguos paradigmas y un grupo de países como Francia, Holanda, Italia, Portugal, España y Alemania, estamos trabajando juntos en una plataforma profesional de ingenieros/as certificados común para facilitar el reconocimiento internacional mutuo como “Professional Engineers” en los diferentes países miembro, en un momento en que los jóvenes ingenieros ven el mundo como su mercado natural de trabajo.

Otro aspecto relevante de la certificación es que acredita los conocimientos, experiencia y maneras de hacer en el ámbito de su especialidad, aquello que da visibilidad, el motivo por el que contratan las empresas.

Respecto el precio, hay que saber que, de media, certificarse y mantener la certificación, para un/a colegiado/a en cualquiera de los colegios patrones del AQPE cuesta menos de 100 € al año.

Si eres ingeniero o ingeniera, sin distinción de título, y tienes una experiencia profesional mínima de 4 años, ya puedes solicitar tu certificación.

Se te pedirán evidencias documentales respecto tu vida profesional, pasarás un proceso de evaluación de competencias de acuerdo con las UK “Standard for Professional Engineering Competence” (UK-SPEC), que es el modelo adoptado por el AQPE, y tendrás una entrevista con un tribunal que evaluará estas competencias de acuerdo con las pruebas documentales aportadas y el contenido de la conversación.

En caso favorable, ya podrás acompañar tu título de una certificación profesional que te distinguirá como “Professional Engineer“, de acuerdo con el nivel de experiencia (4, 8 o 16 años) y con el nivel de competencias que deberás acreditado.

En un mundo de confusión, complejo, con cambios muy rápidos, con más de 700 títulos con la palabra “ingeniero” y donde las competencias pasan a ser un elemento clave para la contratación, la certificación se convierte en la mejor herramienta para gestionar nuestras carreras profesionales, acreditar quienes somos ante empresas y administraciones y ampliar nuestro mercado de trabajo mejorando la movilidad.