Multitud de profesionales del mundo de la ingeniería, en cualquiera de sus ámbitos, avanzan en su trayectoria profesional sin llevar verdaderamente el timón de la misma. Todos sabemos que la carrera de un ingeniero/a es movida por multitud de factores. En ocasiones, podemos vernos implicados en proyectos en los cuales nunca habríamos pensado participar, y tomamos decisiones dependiendo de las oportunidades que se presentan en nuestro camino.

Mientras no podemos provocar un cambio sustancial de estas circunstancias, existen varias prácticas que podemos llevar a cabo para condicionar positivamente nuestra carrera y llevarla al nivel deseado.

¿Cómo podemos potenciar nuestra carrera como ingenieros o ingenieras?

La respuesta a esta pregunta no obedece a una receta única, si no a un conjunto de buenos hábitos. A pesar de que, según qué elementos del siguiente listado, puedan resultar familiares para algunos de vosotros, hacer una recopilación de ideas y consejos de forma periódica siempre nos ayuda a reflexionar y mejorar.

Por ejemplo: todos sabemos qué estilo de vida deberíamos llevar para gozar de una  buena salud física, pero solemos fallar en llevarlo a la práctica. De igual forma, conviene recordar estas observaciones para animarnos a seguir avanzando como profesionales y personas.

Estamos convencidos de que seguir los siguientes consejos os ayudará a potenciar vuestra trayectoria de forma significativa.

1: El escenario laboral actual está marcado por una vorágine de circunstancias nuevas y cambiantes. Por ello, todo profesional competente debe huir del antiguo paradigma que predicaba que la formación laboral terminaba en el momento en el que se conseguía un título. En un mundo cada día más VUCA, no sólo cobran importancia tus competencias actuales. La capacidad de aprendizaje y formación continua se ha convertido en un elemento imprescindible para conseguir que nuestras carreras avancen en la dirección deseada.

2: Para poder ser felices en esa dinámica, es imprescindible que nos apasione lo que hacemos. Este hecho no sólo debe ser un medio para ser más productivos, si no un fin en sí mismo. Lo ideal es intentar orientarnos hacia aquello que nos guste de verdad. No se nos ocurre mejor receta para que el aprendizaje continuo no sea una carga, sino un placer.

3: Otro factor de relevancia es el hecho de caminar en nuestra trayectoria con la velocidad adecuada, sin saltarnos etapas que pueden asentar las bases de nuestro futuro éxito. Es muy importante conocer los pilares de nuestro oficio para avanzar con buen paso hacia nuevas y mejores oportunidades. No es oportuno rechazarlas en la etapa temprana de nuestra carrera, si no aprovechar al máximo lo que cada proyecto nos puede brindar.

4: Establecer objetivos personales a la hora de afrontar cada nueva etapa puede convertirse también en un importante factor de éxito, y un catalizador para un mayor avance profesional. En cualquier sector, es realmente difícil alcanzar el puesto de trabajo en el cual querríamos estar toda la vida. Por ello, es idóneo fijarse unos objetivos de aprendizaje y mejora para aprovechar al máximo cada proyecto y seguir avanzando en nuestro camino.

5: Por otro lado, no debemos dudar en asistir a foros, reuniones o seminarios de ingeniería siempre que tengamos oportunidad. Es especialmente común, a pesar de una agenda llena de compromisos, que el ingeniero se sienta satisfecho por acudir a dichos encuentros. Con toda seguridad, es muy probable que al menos una de las ideas expuestas allí nos pueda beneficiar de cara al crecimiento en nuestra trayectoria profesional.

6: Otro aspecto fundamental es la lucha del ingeniero por mejorar día a día sus competencias a través del tiempo, la experiencia y el aprendizaje continuo, como hemos comentado anteriormente.

Además de las habilidades profesionales, centradas en el ámbito de trabajo que hayamos escogido, cada vez priman más cualidades como el trato interpersonal, la capacidad de liderar un equipo de personas, las habilidades comunicativas y la gestión de recursos en cada proyecto. A su vez, se espera que nuestra actuación profesional sea ética en todos los ámbitos, respetuosa con el medio ambiente y orientada a mejorar la vida de las personas. No debemos olvidarnos también de garantizar la seguridad en el trabajo en cualquier proyecto en el cual estemos implicados. Un derecho que se convierte en deber para un ingeniero.

7: Por último, hemos de recordar que nos encontramos en un sector cada vez más competitivo, en el cual no solamente debemos ser competentes, si no poder demostrarlo.

Sin duda, la mejor forma para conseguirlo es a través de una certificación profesional de competencias, como ya es habitual en los países de nuestro entorno en Europa y cada vez más en nuestro país.

Las grandes empresas ya están apostando por certificar a sus técnicos, poniendo de manifiesto la calidad humana de la organización, aunque a título individual, cada vez más ingenieros e ingenieras se certifican como Professional Engineer debido al reconocimiento internacional que les brinda. De esta forma, han visto aumentadas exponencialmente sus oportunidades laborales en el extranjero, ayudándoles a expandir sus horizontes de contratación a nivel global. Además, la certificación significa para ellos una diferenciación directa con respecto a los demás ingenieros que consigue abrir puertas hacia mejores proyectos.

Esperamos que estos consejos hayan sido útiles para ti. Si deseas más información sobre la certificación Professional Engineer, y las ventajas que puede ofrecer para tu carrera, no dudes en visitar nuestra página web.